Los muros que escuchan
La locura aquí se castiga. Me lo repito, como un aviso inútil. Aquí, donde los muros son más fríos que las noches en Chipre y las sombras parecen inclinarse a escuchar. Pseudomísticos bizarros murmuran que el fin del mundo está cerca. Dicen que ya nada importa, porque todo va a arder. No los veo, pero los siento — como voces que resuenan en los ladrillos, susurros que se filtran entre el yeso y el humo. El fin del mundo. Pero ¿cuándo ha comenzado, si siempre ha sido esto?