F0436 · Farid despertaba asustado. Recordaba con sobresalto la imagen: los cuerpos se…

Farid despertaba asustado. Recordaba con sobresalto la imagen: los cuerpos se besaban calcinados, como dos siameses que compartían solamente un pecho. Bajaba entonces sus manos hasta las piernas y subían acariciándose. Al centro del cuerpo se tocaba con un ritmo indigente que explotaba pronto en un placer dulzón y culpable. Lo amo como quien ama las tardes tristes, se decía abatido, después de las fantasías y recomenzaba entonces la lucha entre un sí y un no que no lo dejaba en paz.

Farid · El mar del atardecer · Archivo de personajes

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