F1155 · —Tiene ventajas ser inmortal —dijo Farid.

      —Tiene ventajas ser inmortal —dijo Farid.

      Miguel sonrió y dijo:

      —Es verdad no tenemos por qué temer a los animales de la selva.

      No, ni a los hombres que asaltan en los caminos. A los brujos que hacen sacrificios humanos ni a los iluminados que anuncian que está próximo el fin del mundo. En San Cristóbal se había quedado para Miguel el fin de una doctrina que había comenzado a poner en duda. No porque hubiese dejado de amar a Cristo en quien, a decir verdad, confiaba más que nunca, pero estaba convencido, como Las Casas de que el único camino que estaba siguiendo la corona en estas tierras era el de la corrupción de los naturales.

Farid · El mar del atardecer · Archivo de personajes

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