F0250 · Isaac y Farid. Mirándose y ha pasado tanto tiempo que son…

Isaac y Farid. Mirándose y ha pasado tanto tiempo que son dos extraños que se aman y aman todo el horror que precede este encuentro.

Cuando escuchó los números supo. Cada azteca había matado casi diez tlaxcaltecas. Lo hizo sentir mejor. Habían muerto con honor.

Cortés y sus hombres se aproximaron a Bernal. Traían prisionero a Cuauhtémoc. Fernando Cortés no se había sentido así desde que llegó a México. Supo que toda la vida y para siempre, supo que la historia cargaría sobre su conciencia esta masacre.

——Reconozcan a sus muertos.

Atonatiuh se movía herido junto al estandarte azteca. Se levantó de pronto y trató de atacar a Cortés y se desmayó. Cortés lo levantó y así, cruzó la ciudad de México Tenochitlan 

Non nobis domine, comenzaron a cantar y con Atonatiuh a sus espaldas fueron juntando los cadáveres de los hombres que lealmente habían defendido su ciudad. Ha sido, Dios, cantaban por gloria tuya. Comenzó a llover, ero era una lluvia clara que disipaba la niebla. Una lluvia que limpió de sangre la pirámida. Y de prono, con todo, conforme fueron limpiando Tenochtitlan pareció durante un instante recuperar su antiguo esplendor.

Farid · El mar del atardecer · Archivo de personajes

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