F0945 · Nicolás despertó inquieto y visto que ya los hermanos se habían…

Nicolás despertó inquieto y visto que ya los hermanos se habían ido Visto que Farid le había pedido que se sintiera en su casa, el monje cogió el quinqué, lo encendió con una yesca y salió para buscar la biblioteca. La encontró al centro del edificio que por dentro parecía más grande que por fuera. En cuanto abrió la puerta de madera se encontró con una biblioteca redonda, llena de estantes con pergaminos. Al fondo había anaqueles con libros encadenados. Le pareció extraño. Pensó que encadenar libros era una costumbre de monjes idiotas. No podía imaginar a un noble como Jorge encadenando sus libros

Farid · El mar del atardecer · Archivo de personajes

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