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De cómo Farid fue aprehendido por un desconocido genovés
Un hombre. Un genovés se abrió paso entre la gente. Se acercó
al muchacho detenido en la Plaza del Minarete y lo tomó por
el hombro. Lo sacudió con fuerza y le dijo:
——¡Te he estado buscando por todo Damasco!
Trató de correr, Traté de correr, querido padre, pero el
italiano me sacudió tan fuerte que yo caí de rodillas. Y
lloré suplicando: déjame libre, pero no como le suplico a
usted padre, porque ya lo he dicho, en aquel tiempo yo era
infiel y no tenía idea de lo que significa la libertad.