El viento en el camino hace ruido como de lobos. Farid se detuvo de pronto. ¿A dónde me llevas? A Damasco, dijo Paulo y siguió caminando. Quiero volver donde mi mamá. Tu mamá está muerta. Quiero volver a mi casa. No tienes casa, Farid.
Cuando Paulo estaba a punto de perderse, Farid reemprendió la carrera y fue tras él.