Cuando terminó el funeral de Carlos de Sigüenza y Góngora el 22 de agosto de 1700, como Manuel de Zumaya, quien fue maestro de capilla de 1680 a 1755 le había ordenado descansar. Farid caminó resuelto hacia la habitación del rector para robar el icono de La Virgen de la Tribulación que tantos años atrás Rodríguez Cabrillo le sustrajo.