F0815 · Destazan al niño

Destazan al niño

Eres un niño disfrazado de adulto: todos los niños que se disfrazan de adultos y, en la fiesta, se mecen y mezclan con nazarenos que se muerden y matan a piel. 

Hay uno, un muchacho que bebe aguas de colores y es Fabricio. Un mago y un grillo, una copa y un ciego. Vicio y el pozo en villa Cornaro donde miraste tus vanidades. 

Vestido de paje veneciano tejías sueños macabros: Un mago que guarda y arranca listones en mangas. Serpientes que adormeces bajo un vestido que descubre a todos las flaquezas de tu sexo castrado. 

El señor Cornaro es alto y es gordo. Tiene el pelo de espuma dorada y te besa con boca pintada de rojo. Sabía a sal la lengua y salía y entraba como una cobra húmeda para beberte la garganta. Te aprisionó con manos ligeras y blancas. Cárceles de suaves y ensortijadas florestas de gorgueras y mangas con holanes. No puedes escapar. Borracho reías junto a Farid sin pensar en nada. Bebías y matabas el tiempo. Sin esperar ya nada. 

Apareció entonces un hombre que detuvo la bacanal. 

A sus ojos no se detuvieron ni el aroma de la carne quemada que subía de la hierba ni las pieles de todos los oficiantes. No callaron sus ojos ni el silencio de los músicos que detienen los cánones cursis de la música nazarena que permite que un violín destaque y suba hasta el cielo.

Farid · El mar del atardecer · Archivo de personajes