23 de Junio de 1521: El Avance Lento
Durante semanas, los españoles avanzaron gradualmente hacia el corazón de la ciudad, enfrentando una resistencia desesperada. Cada metro ganado estaba empapado de sangre, y cada victoria traía consigo el peso de una derrota moral.
Farid, observando desde un rincón de las líneas aliadas, comentó a Atonatiuh:
—Nos estamos devorando a nosotros mismos.
Atonatiuh no respondió. Su mirada estaba fija en el horizonte, donde Tenochtitlan ardía, pero su espíritu estaba anclado en un lugar que no podía alcanzar.