F0912 · Así vivió Farid unos meses en casa de la familia Cornaro…

 Así vivió Farid unos meses en casa de la familia Cornaro. Pasó el tiempo, el cumpleaños del emperador de los cristianos, festejaron el nacimiento del príncipe Felipe. La señora sufría de aburrimiento y nostalgia y sólo se sentía satisfecha dejándose peinar por Farid mirándose los dos en un espejo de carey. Farid escuchó la música de los cristianos y aunque creció un poco, no perdió el cuerpo del niño. Aprendió a escanciar vinos y aprendió a obedecer órdenes en italiano y en español aunque no recordaba ni su nombre ni había aprendido a pronunciar una sola palabra.

Me has vendido a un idiota. Gritó el señor Cornaro. Aprenderá a hablar, decía la señora. Mi abuela Inés siempre lo defendió. Soy un monito verde, pensaba Farid mirando sus ojos. Soy el monito que alimentamos con piñones verdes. Farid la miraba. Se había enamorado de ella.

Jorge SE SIENTE UN ESCLAVO, PERO APRENDE QUE NO ES TAN MALA LA ESCLAVITUD HASTA QUE SE DA CUENTA DE QUE VAN A ENTREGAR SEXUALMENTE A FARID Y MATA A…. 

EN LA INVESTIGACIÓN MARCEL DE ROUMAGNAC HACE QUE FABRICIO VUELVA A ENTRAR EN ESCENA 

 Signor Cornaro ha dado una fiesta. Aprendieron lo que hay que aprender de la mesa del nazareno de labios de un muchacho que se llamaba Fabricio. 

Fabricio les enseñó otras artes tmbién: Por las noches entra Fabricio a la barraca de los esclavos y se tiende con ellos. 

Aprendieron que el emperador de los cristianos saqueó Roma. Alimentaron al monito verde de Mi abuela Inés con piñones y cacahuates. Aprendieron las artes del esclavo: callar y mirar. Servir y chismear. Chismear bajo el ciprés desde el que se miran los pinos mediterráneos que cambian de colores con el paso del tiempo.

Fabricio pronuncia con ellos nombres en árabe: Piri Reis, Hajj Mehmet. Almirantes turcos, cartógrafos de Solimán que dibujan retratos del cosmos. 

Aprendieron que los cristianos tienen miedo de la palabra turco. Un miedo que a Farid y Rashid los llena de orgullo. Se pasean diciendo, somos turcos, Solimán es el único novio del Mediterráneo. 

Cuando llueve, aprendieron a quererse, a besarse y dejar que vayan sus cuerpos donde tienen que ir. Siguieron al pie de la letra las enseñanzas de Fabricio, inventaron juegos nuevos y besos sin culpa y sin miedos a la gehena.

Farid · El mar del atardecer · Archivo de personajes

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