Ahora que canta, Farid recuerda al encantador de serpientes. Hay un sentido en todo lo que pasó. Estamos hechos de cicatrices. Las cicatrices nos permiten cantar.
Ahora que canta, Farid recuerda al encantador de serpientes. Hay un sentido en todo lo que pasó. Estamos hechos de cicatrices. Las cicatrices nos permiten cantar.