——Ahora que muera el comandante…
——Si no vamos a zingar ——le dijo Hendrix—— llévame contigo a descargar en el Malecón.
Cruzaron La Habana de madrugada. Se metían tiros con una llave. Pasaron por Quinta. El parque Zapata le pareció un montón de flanes a punto de derretirse.
En el Malecón hay muchachos que pescan de madrugada; viejos que se tiran sobre la piedra y beben mirando la luna. Hay novios y todo el Vedado es un gritar borrachos haciendo música.
——Ten diez dólares ——gritó la colombiana.
Se acercó el grupo de mulatos.
——Quiero que cantes que me estoy volviendo guajiro.
Ron en vasos de plástico y bazukos. Pingueros en bicicletas. Las bocas saben a ron y a cigarro. Las pieles saben a arroz y a boniato, huelen a coche viejo, a gasolina adulterada. Pasan niñas de pelo recogido que llaman a Zeta:
——¿Qué bolá, Miguel? Invítanos de tu Claudia.
Como a las cuatro ha comenzado un chubasco. En el Malecón sólo están ya los más amantes de la descarga.
A las seis, se fue la colombiana y él y la jinetera se recostaron a mirar amanecer.
Así, con la nostalgia de todo lo de anoche, lleno todo de olor a mar verde, Zeta dijo:
——¿Sabes Yasmín?
——¿Qué hay Miguel?
——Voy a seguir publicando La Madonna de los peregrinos.
Ella rió. Siguió fumando. No había nada mejor que ese delicioso estado de borrachera.
——Van a atraparte, Miguel.
——Yo sé que no ——sonrió juguetón y le acarició las cejas.
Duele de pronto. Hay una sola cicatriz, Zeta. Todas las otras son arañazos. Ha vuelto a sangrar la ingle. La sangre apenas ha manchado un poquito el pantalón.
§
***
INT. GUAGUA RUMBO A LA HABANA. NOCHE.
Johnatan escucha una canción de Juan Gabriel y conoce a Isaías. El trayecto de madrugada sirve a Johnatan para pasar revista a su vida. En verdad se odia a sí mismo tanto como ama a su padre, pero no quiere ser una decepción para él. ¿A qué vas a La Habana? Le pregunta. Jonathan va a buscar a Patricio, el muchacho que lo besó por primera vez.
INT. HABANA. ATARDECER.
Farid ha llegado a La Habana.
INT. SANTA CECILIA. ATARDECER.
Isaac canta el Sanctus, esta escena se intercorta con la que sigue y con Casey y Canchola volando rumbo a La Habana y llegando a la escuela de cine, a La Carpeta. Conocen a Maria Julia, a Senel, a todos. Se van de descarga.
También con el alemán en casa de la francesa. Inhalando coca, persiguiendo niños y subiendo las fotos a La Virgen de los peregrinos. Con Liliana esperando en el Malecón.
Termina con una fiesta de estudiantes borrachos en la EICTV. Piscina.
Jonathan se baña. Patricio abre la cortina. Los muchachos se miran. Patricio sonríe. Muy lentamente, como un gato que quiere sacar la nata del fuego, Patricio se acerca a los labios de Jonathan. Comienzan a besarse. Es, primero, un beso delicado que, conforme sube de candor, comienza a volverse violento. Patricio muerde a Jonathan que comienza a sangrar. Se separa, los labios de Patricio tienen un hilito de sangre. Sonríe.
JOHNATAN
¿Qué te pasa?
Jonathan no sabe qué hacer, le asustan las cicatrices en el cuerpo de Patricio.
PATRICIO
Eres un niño.
Pausa.
PATRICIO
Me das hueva. Me dan hueva los niños. Así lindos y de piel suavecita.
JOHNATAN
¿Quién te hizo estas cicatrices?
PATRICIO
Son juegos. Se siente rico. ¿Quieres probar?
JOHNATAN
No.
PATRICIO
Me dan hueva los niños. Vas a tener que irte.
Patricio ríe y le dice que va a tener que irse.
EXT. PLAYA. TARDE
Vagando por la playa Johnatan encuentra dormido sobre la arena a Mariano, un muchacho rubio de melena china. Alrededor de él hay una corte de putas y chichifos entre los que se encuentra Liliana.
Johnatan se sienta junto a Liliana. Ha encontrado en la imagen de estos muchachos que parecen adorar a Mariano, una vida que parece digna de sus libros.
Mariano presenta a Johnatan con el Lobo. Le da las reglas y lo llega a tres pruebas en La Habana.
INT. ESTUDIO DE MIGUEL ATARDECER.
Liliana escapa con David de su casa.
§
***