Hoy por la mañana, Farid fue sorprendido por Narumi mientras caminaba por la calle. El joven estaba inmerso en su música y no se percató de que Narumi se acercaba hacia él.
—¿Fuiste tú quien creó la música que escuchaba desde tu habitación? —le preguntó ella.
Farid asintió y Narumi se sorprendió al no haber visto entrar a ningún violinista. Aunque eso no pareció importarle, ya que le sonrió tiernamente y le dio un beso en la comisura de los labios. Quizás mañana Farid se atreva a invitarla a Famaugusta. Siempre que conversa con la madre de Narumi, ella le mira y sonríe, lo que le hace suponer que le ha agradado. A pesar de su apariencia, o tal vez debido a ella. En fin, todavía no se ha atrevido a decirle “ven”.