F0892 · Los descubrimientos españoles despertaron el interés de todas las cortes. Los…

Los descubrimientos españoles despertaron el interés de todas las cortes. Los grandes reyes hacían traer de toda Europa a sabios y lectores de estrellas que prometían, cada cual a su modo, nuevos territorios llenos de perlas y metales preciosos. Uno de ellos exaltaba especialmente la imaginación de Limonges. Era un genovés que estaba convencido de que al norte de las tierras descubiertas por Colón habían enterrado el tesoro de los templarios. Allá estaba todo este oro; en estas islas del Asia. 

Las ideas de Limonges parecieron confirmarse en poco tiempo. Llegaron hasta los miembros de la Casa de Dante noticias de que se había descubierto una tierra mítica de hombres rubios. Una nueva Atlántida que llamaron Groelandia. Al mismo tiempo, los portugueses navegaban hacia el sur y descubrían que todo aquello era demasiado grande para ser una isla. Los españoles fundaron nuevas colonias en lo que llamaron Golfo de Darien, construyeron iglesias de madera en Santa Marta y Cartagena. Cada jueves, durante las reuniones en la casa de Dante, Farid miraba aquellos mapas crecidos y crecía en él su deseo, su vocación. Quería mirarlo todo y la tristeza que lo detenía desde que llegó a Roma comenzó a disolverse. Se sintió joven y lleno de capacidad. Se sabía demasiado viejo para semejante empresa, pero se dijo: vale la pena pagar la vida por un último atardecer en el lugar donde se pone el sol.

Eneas despertaba cada vez más complacido con sus sueños. Había perdido el temor a Dios y había perdido la caridad. Había perdido la desigual amistad con el omnipotente convencido de esta blasfemia:

—A cambio de no ser amado, sé que seré inmortal.

En Eneas se fueron borrando las cicatrices y conforme la verdad se fue abriendo paso, se fue preparando para recuperar la memoria.

Daría mi vida por que tú no murieras, dijo Farid.

se había rendido Granada. NO ENTRARÍAN HASTA EL 2 DE ENERO DE 1492 EN CALENDARIO JULIANO O GREGORIANO? 

?Hace muchos eones, una terrible guerra rasgó el telar de la realidad, mientras los Dioses Exteriores luchaban entre sí por el poder del Universo. Una difícil tregua se alcanzó cuando Azathoth, el Sultán Demoníaco, ascendió al trono del centro del Universo. Sin embargo, la tregua sólo es temporal, y cuando las estrellas estén en la posición correcta, la guerra será retomada por aquellos que fueron expulsados a los planos exteriores, y sus servidores Primigenios serán liberados para tomar parte en la batalla final. Para preparar la guerra, los Dioses Exteriores crearon razas de esclavos que formarían sus huestes en esta batalla. Y en el tercer planeta de una estrella de un brazo espiral de una galaxia, los Dioses crearon a la Humanidad para que fuese su sierva.? 

       ?Pero la nueva raza que habían creado resultó más rebelde de lo que los mismos Dioses hubieran deseado y se convirtieron en algo más que simples esclavos. Los humanos descubrieron la Virtud, el Amor, la Belleza y la Bondad. Los humanos crearon la Luz, esa Luz que nunca antes había surgido en el oscuro y frío vacío del Espacio. Los Dioses intentaron someterles, recuperar a sus esclavos, pero nunca lograron destruir algo que los humanos conservaron y transmitieron de generación en generación: la Esperanza.? 

       ?Y  los humanos construyeron su raza paso a paso, generación tras generación, y descubrieron cosas que hasta los mismos Dioses ignoraban. Y aunque no recordaban su pasado, soñaban un futuro aún mejor, un futuro feliz. Los Dioses quedaron muy intrigados por el cariz que estaba tomando su experimento, y decidieron dejar que sus esclavos se creyesen libres durante algún tiempo. Encadenaron a los otros poderes al acecho para que no interviniesen en sus designios, y permitieron que sus cobayas prosperasen, hasta que llegase el día de recoger la cosecha.? 

       ?Un día, sin embargo, un hombre descubrió la verdad. Descubrió que la semilla que los Dioses habían plantado en su estirpe podía florecer hasta llegar a ser algo parecido a un Dios. Y los Dioses descubrieron lo que era el Terror. Como un cultivo de bacterias que muta hasta convertirse en una enfermedad mortal, los Dioses habían creado un arma que podría destruirlos a todos.

Farid · El mar del atardecer · Archivo de personajes