F1163 · —¿Qué pintas? —preguntó Farid

Sucedió, pues que un día en uno de esos mercados en los que se había detenido para mendigar, encontró a un muchacho que estaba dibujando imágenes sagradas, junto a un niño frente a una ermita. Farid sabía que así acostumbraban a hacer los peregrinos aztecas que pudieron escapar de la carnicería durante el sitio de Tenochtitlan. Atonatiuh y él se reconocieron. No se habían hablado nunca y a Farid le pareció que el muchacho estaba enojado. 

—¿Qué pintas? —preguntó Farid

—A la patrona —contestó él.

—¿Qué haces en esta ermita?

—Espero a que venga Martín.

Farid · El mar del atardecer · Archivo de personajes