F0796 · Vuelve sin embargo, como la marea o el olor de la laguna.

Vuelve sin embargo, como la marea o el olor de la laguna.

—Farid.

Vago y despintado como los templos que se desmoronan, escucho mi nombre. Levanto la cara y la miro. A la voluntad. Es más grande que la sequedad que se estira dentro del árbol. Contesto por fin.

—¿Qué quieres?

—Farid —responde la vocación—, te he estado llamando.

Farid · El mar del atardecer · Archivo de personajes