F0180 · Solo importaba el niño

F0180 · El Reino Cimarrón / Solo importaba el niño

1520, julio 3. En algún rincón de la ciudad.

La esposa de Tepeyohtli lo acarició.

—Vienen por nosotros. Ya se acercan.

Atonatiuh supo que iba a morir. Cerró los ojos y agradeció haber vivido lo suficiente para conocer a un hombre como Moctezuma.

Los hombres de Cortés intentaron escapar. Pero era tarde.

La ciudad era una trampa de fuego. Y el oro pesaba demasiado.

Habían arrancado todo. De las paredes, de los dioses, de los cuadros, de la piedra.

Un soldado español pasó junto a Atonatiuh.

—Ven conmigo, es allá donde te necesitan. Tu rey ha muerto.

Farid se interpuso.

—Tu rey es el joven Chimalpopoca.

Farid y Atonatiuh se levantaron. No les interesaba el oro. Solo importaba el niño.

En los canales, en las calles en ruinas, en los patios donde el fuego aún devoraba los cuerpos, los hombres de Cuauhtémoc desmontaban los puentes.

Un hombre fiel al emperador corrió hasta Cortés.

—Los traidores de Cuauhtláhuac están cerrando cualquier posibilidad de escape.

Isabel solo pensaba en el niño.

Ni Farid ni Atonatiuh entendían de riquezas. Solo los españoles deseaban el oro.

Pero en ese laberinto de sangre, los mexicas querían protegerlo y los tlaxcaltecas querían matarlo.

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