2001, mayo, 22. La Habana. 04:53 h.
1985
Bernardo todavía no ha nacido.
Él tiene catorce años.
Y alguien ya lo está mirando mirar.
La página siguiente vuelve a Riverside Drive.
A Ivan Walsh no lo sorprende tanto como debería. Lo que sí lo sorprende es la fecha. En una versión Senel llama en noviembre de 1999. En ésta están en el verano de 2001. En una estudia Writing; en otra, cine; aquí resulta que ha estudiado Letras y hace un doctorado en Historia mientras da clases en Columbia. Javier tampoco ocupa el mismo puesto. A veces dirige un centro de escritores, otras un instituto universitario. Podría atribuirlo a una memoria defectuosa, pero hay algo que lo incomoda más: las versiones no parecen errores. Cada una está demasiado segura de sí misma. Ninguna dice tal vez. Ninguna vacila. Es él quien vacila ahora.
Sigue leyendo.
2001, mayo, 22. La Habana. 04:53 h.
1985
Bernardo todavía no ha nacido.
Él tiene catorce años.
Y alguien ya lo está mirando mirar.
La página siguiente vuelve a Riverside Drive.
A Ivan Walsh no lo sorprende tanto como debería. Lo que sí lo sorprende es la fecha. En una versión Senel llama en noviembre de 1999. En ésta están en el verano de 2001. En una estudia Writing; en otra, cine; aquí resulta que ha estudiado Letras y hace un doctorado en Historia mientras da clases en Columbia. Javier tampoco ocupa el mismo puesto. A veces dirige un centro de escritores, otras un instituto universitario. Podría atribuirlo a una memoria defectuosa, pero hay algo que lo incomoda más: las versiones no parecen errores. Cada una está demasiado segura de sí misma. Ninguna dice tal vez. Ninguna vacila. Es él quien vacila ahora.
Sigue leyendo.
2001, May, 22. Havana. 04:53 h.
1985
Bernardo has not been born yet.
He is fourteen.
And someone is already watching him watch.
The next page returns to Riverside Drive.
Ivan Walsh is not as surprised as he should be. What does surprise him is the date. In one version Senel calls in November 1999. In this one it is the summer of 2001. In one he studies Writing; in another, film; here it turns out that he has studied Literature and is doing a doctorate in History while teaching at Columbia. Javier does not hold the same position either. Sometimes he runs a writers’ center, sometimes a university institute. He could put it down to faulty memory, but something troubles him more: the versions do not seem like mistakes. Each is too sure of itself. None says maybe. None hesitates. He is the one hesitating now.
He keeps reading.